En un desayuno al que asistieron diversas autoridades regionales, así como representantes del cuerpo consular, del mundo académico y de la actividad empresarial de la región, los máximos representantes de la Universidad de Tarapacá (UTA) compartieron un balance del momento que vive ese plantel de educación superior en el contexto regional y nacional, en referencia a las demás universidades integrantes del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH).

En la actividad, el doctor Emilio Rodríguez, rector de la UTA, presentó un breve balance del estado actual de la gestión de esa casa de estudios, destacando que en los últimos años ésta se ha consolidado de manera importante a nivel regional y nacional, siempre teniendo como eje el tema de la vinculación real del quehacer universitario con los desafíos de la región y sus diversas comunidades. “Hoy somos la cuarta entidad educacional del país desde el punto de vista patrimonial, lo que para una universidad regional es muy relevante, así como nos situamos entre las instituciones con mayor solvencia económica dentro del Consejo de Rectores, lo cual demuestra nuestro sólido presente institucional y nos hace estar muy optimistas sobre el futuro”, destacó.
Asimismo, el académico detalló que para la UTA resulta relevante avanzar decididamente en los objetivos de vinculación con el medio, destacando por ejemplo que actualmente existen 16 Centro y Observatorios específicos orientados al tema (VcM), además de otros 10 laboratorios de investigación, instancias gracias a las cuales se han registrado más de 15 mil atenciones específicas en Centros Médicos, más de 650 atenciones a empresas a través del Centro de Desarrollo de Negocios y casi 7 mil beneficiarios en materia de Educación Continua.
Finalmente, la autoridad resaltó que la UTA pretende incrementar este proceso de consolidación institucional, profundizando el proceso de vinculación del mundo académico, ampliando significativamente la oferta académica de pre y post grado como ha acontecido durante la última década, todo ello en el marco de desarrollo contenido en el modelo educativo institucional y cuyos ejes centrales se inspiran en desafíos permanentes como la calidad, la complejidad y la equidad del quehacer universitario.


